Si alguna vez has sentido alivio al comprar algo y luego culpa, este vídeo es para ti. Aquí vemos cómo el dinero se convierte en una anestesia emocional cuando no sabemos sostener lo que sentimos. Aprenderás a detectar qué emoción estás intentando regular con ese gasto, por qué las normas tipo “no gasto más” suelen fallar y qué alternativas simples bajan el impulso sin fuerza de voluntad. La idea no es ser perfecto, es dejar de tapar con compras lo que pide atención.